martes, 28 de junio de 2016

¡Sonríe, que la vida es corta!

El pasado lunes me quitaron, después de más de dos años y medio, los engorrosos brackets.

Todavía recuerdo cómo salia ese 29 de Noviembre de 2013 del dentista, con la sonrisa perdida.

Me ha costado habituarme a ellos, más aún en eventos sociales como cenas o salidas. En las fotos no salia sonriendo, porque a pesar de  llevar brackets estéticos, gracias a la labor del dentista al ponerme gomas y demás artilugios metálicos, lo estético que pudiese haber, se había perdido.

Y llegó el gran día: 20 de junio. Después de pos-ponerlo varias veces por exámenes e incompatibilidad de horarios, tenía cita inamovible para devolverme la sonrisa. Tras casi dos horas de intervención salía por la puerta. Creo que es de las pocas veces que puedes decir que sales sonriendo del dentista.

¡Qué bien me encuentro ahora! A pesar de no haber terminado el tratamiento y mantener algo de hierro en mi boca...¡pero nada comparable con el robot que parecía que me había tragado!

Vuelvo a recuperar los hábitos y confianza de antes. Ya no tengo que colocar la mano cuando me río por vergüenza o por el dichoso qué dirán que tanto nos persigue.

Muchos no lo notarán, o dirán que veían algo diferente pero no sabían qué era. Bien, aunque solo sea por el factor de que sonrío a ton ni son... eso ya es una gran diferencia a notar.

Ahora puedo sonreír con total libertad. Y lo hago, aunque no siempre las cosas vayan bien, pero con una sonrisa... se pasa mejor.


¡SONRÍE A LA VIDA! 

martes, 21 de junio de 2016

Marwan: cantante, poeta y muy humano

El pasado 12 de este mes volví a la feria del libro para conseguir acercarme un poquito a una persona recientemente conocida y bastante admirada. Si, eres tú, Marwan. 

Te descubrí por casualidad, un amigo me enganchó (como si de una droga se tratara) a sus canciones, luego vino el libro y como colofón final, su magnífico concierto. Una sucesión de acontecimientos que hicieron que sin compañía alguna me pusiera en una fila algo crecidita para poder estar delante de ti unos minutos. Suficiente para alegrarme el día y la semana.

Mi sorpresa fue, que no solo me hallé frente a ese cantante-poeta que tanto me maravilla, sino también con una persona con unos valores humanos difíciles de encontrar en nuestra sociedad y terriblemente cercano.

Estaba yo inmersa en mi mundo, leyendo unos de tus libros que escasos minutos había comprado junto con otro de Rayden (grandísimo  poeta inconformista), cuando noto movimiento: una chica dos personas por detrás se había caído al suelo por el calor y yo, embelesada con cada una de tus palabras resonando en mi cabeza a la vez que te leía, no me entero hasta que percibo ajetreo detrás. Nos ponemos a socorrerla, y te llaman. Preocupado por tu fan, paras tu firma de libros para interesarte por ella y ofrecer tu ayuda. ¡Te tengo hombro con hombro! No puedo creérmelo, contemplando tus rizos tan de cerca y tu camisa de cuadros, no pudiendo salir de mi asombro. Te muestras muy cercano, sin ningún tipo de superioridad, como si no movieras montones de gente y fueras uno más. Reanudas tu firma, de nuevo, cuando llega la ambulancia, te acercas a la afectada para verla: todo un sin fin de gestos.

Ya te tengo delante con mis libros preparados y una sonrisa que se sale de la ilusión. Te digo mi nombre, y aludes a ese primer poema del maravilloso libro que llegó como el más deseado e inesperado regalo, que lleva mi nombre. Siempre das en el clavo. Te comento las similitudes con el poema, que casi me lo se como si de mi se tratara, quitando algunos viajes que aún no he realizado. No olvido mencionar lo impactante que fue asistir a tu concierto, ponerme los pelos de punta en numerosas veces y dejarme la voz (aun siendo maestra de música, no pude evitarlo y menos cuando salió sin esperarlo Rayden, creo que mis gritos llegaron hasta tus oídos) dándolo todo en esas horas de puro placer. Pude vivir una inmensa cantidad de sentimientos mezclándose unos con otros, pero manteniendo en todo momento esa cara que ponen los niños el 6 de enero cuando observan la magia que ha transcurrido esa noche.

Y eso es lo que tu eres : MAGIA. Me has hecho descubrir y plantearme infinidad de aspectos de mi vida. Comprender que no soy rara en eso que todos buscamos al final y, que se puede soñar despierto. Mantengo la esperanza de un futuro mejor, gracias a ti, a tus canciones y poemas que son aliento fresco y me han ayudado a abrir los ojos. Y me viene a la cabeza una de tus frases que tanto me digo: " ser feliz es entender que éste es el mejor momento"

Termino diciendo... UN DÍA DE ESTOS... y... HOY VOY A SER FELIZ Y VOY A SONREÍR...